viernes, 6 de noviembre de 2015
¡¡¡PUES ESO!!!
El término rock & roll se usa con demasiada ligereza en estos días que nos ha tocado vivir, mola mucho vestir de rock & roll música, moda o actitudes que poco o nada tiene que ver con lo que realmente simboliza esta música y su estilo de vida, luego tenemos gente como el genio Ryan Adams, que titula "Rock & Roll" a un buen tema, es cierto, pero una balada a piano. Total, que entre tanto uso superficial y vacuo de esta expresión los Buckcherry deciden titular así a su nuevo disco, es obvio que la banda de Joshua Todd y Keith Nelson no es dudosa de no ser unos postureros sin razones musicales que los sustenten, pero el caso es que titular así a un disco me sigue pareciendo pretencioso, llamadme purista. Otra cosa es que, más allá de disquisiciones personales, este último trabajo de los californianos cumpla lo que promete.
"Rock N' Roll" se abre con "Bring It On Back", un tema de factura típica en la banda de Anaheim, con esas guitarras machaconas y un estribillo repetitivo, a continuación llega el que para mí es el mejor corte del CD, "Tight Pants", un rock clásico y muy rítmico con groove muy soul y sección de metales que nos conduce a "Wish To Carry On", mucho más floja, una de esas paranoias que le da de vez en cuando a la banda e intentan parecerse a Alter Bridge o Nickelback. La siguiente canción, "The Feeling Never Dies" nos quita un poquito el mal sabor de boca, se trata de una balada muy rockera ideal para sacar el mechero o el móvil si eres de la nueva escuela (sin comentarios). Con "Craddle" vuelve la energía, un tema muy en la onda de los Velvet Revolver que nos conduce a "The Madness", guitarreo muy clásico en onda Guns o Aerosmith, también con tintes de hard de toda la vida se presenta el medio tiempo "Wood", a continuación llega la sosegada "Rain's Falling", que supone un inpass en la intensidad general del disco, inpass que rompe "Sex Appeal", otro trallazo de buen y duro rock & roll al más puro estilo Buckcherry al que sigue en la misma línea "Get With it" para cerrar el álbum y dar fin a poco más de 36 minutos de intensidad, rabia y vatios.
En resumen, que el nuevo disco de Buckcherry se llama "Rock N' Roll"...
Como diría mi colega "El Dragón" cuando pincha una canción contundente: ¡¡¡Pues eso!!!.
Buckcherry - Rock N' Roll
martes, 3 de noviembre de 2015
CROSSEYED HEART
La verdad, no esperaba que este disco fuera a suscitar tanta expectación y polémica. Supongo que el hecho de que los Stones lleven tanto tiempo sin ofrecer material discográfico nuevo confiere a las aventuras en solitario de Richards la categoría de reserva espiritual para los fans de la banda y que lo que realmente no pasa de un mero ejercicio de entretenimiento se juzgue de forma mucho más grave.
Sobre este "Crosseyed Heart" he oído opiniones de lo más variado, desde ponerlo como un discazo inconmensurable hasta adjetivos como "nefasto" y "pésimo". Yo intentaré dejar un poco de lado mi condición de fan irredento de los Rolling Stones y admirador hasta la médula de Richards para exponer mi punto de vista sobre este álbum.
Lo primero que cabría tener en cuenta para juzgar con ecuanimidad este disco es que es absolutamente imposible que Keith pueda volver a escribir temazos como "Happy", "LittleT&A", "Before They Make Me Run" o "You Got The Silvar", sigue siendo el viejo pirata, el diablo en persona, pero las drogas han desaparecido, las vivencias han cambiado y "El riff humano" parece haberse sosegado un poco (la foto de portada es buena prueba de ello) y haber asumido su papel de viejo profesor, como sus maestros Muddy Waters o Chuck Berry lo asumieron primero, lo cual no es incompatible con escribir buenas canciones, y en "Crosseyed Heart" hay buenas canciones, desde el rock & roll del single "Trouble" o "Blues In The Morning", el blues de "Illusion" o "Substantial Damage",el reggae de "Love Overdue" hasta esas composiciones lentas, a veces más oscuras y flemáticas como "Just A Gift y otras más tiernas como "Goddnight Irene", cualquiera de estos temas podría formar parte de la aportación de Keith como cantante a los Stones, perfectamente intercambiables por "Infamy", "Thru And Thru" y con un Keith cantando mejor que nunca, siempre dentro de sus limitaciones.
Resumiendo, ¿ha hecho Keith un buen disco?. Sí. ¿Muchos matarían por poder hacer un disco así?. Probablemente. ¿Cambiará la vida de alguien o ayudará a que la obra de Keith y su grupo hagan nuevos fans?. Lo veo difícil, pero más que nada porque Keith y sus compañeros ya cambiaron la vida de millones de personas a lo largo de decadas en las que compusieron la mejor música rock de la historia y llegaron a diferentes generaciones, ahora lo que nos queda es felicitarnos porque cercanos a cumplir 72 años aún sean capaces de ofrecernos cosas con calidad como este "Corazón Birolo".
Keith Richards - Crosseyed Heart
miércoles, 28 de octubre de 2015
MANO DE ROCK & ROLL, GUANTE DE SOUL
En una de las actuaciones de Nikki Hill en Gijón un amigo mío se encontró con un conocido, un rocker, tras el saludo de rigor le preguntó que si le estaba gustando el concierto, a lo que el tipo respondió con una mueca de no mucho agrado y diciendo: "Demasiado negro para mí". Mi colega miró al escenario donde Nikki lo daba todo y se volvió hacia el rocker con cara de "¿Pero no sabías a qué cojones venías o qué?".
Cuento esta anécdota porque en alguna crítica de este nuevo álbum de la cantante de Durham he visto que el nombre de AC/DC saltaba a la palestra en más de una ocasión, y es cierto que la señora Hill ha manifestado varias veces su afición por la banda de Angus Young, llegando a versionarlos en directo, y no es menos cierto que en este disco algún riff de guitarra nos remite a los australianos (sobre todo el de "Hotshot"), pero seamos claros, esto es un disco de Nikki Hill, una chica que siendo cierto que siente un gran amor por el rock & roll interpretado a la manera de los blancos y el punk, viene de donde viene y tiene la voz que tiene. Nikki suele explicarlo tirando de una frase en la que dice que "Sister Rosetta Tharpe es tan rock & roll como AC/DC" , y este nuevo disco es una constatación de esa manera de ver la música.
"Heavy Hearts, Hard Fists" está producido por Billy Horton que produjo, entre otros, al tristemente fallecido Nick Curran (otra de las influencias de Nikki y su marido y co-autor Matt Hill) y supone un muy buen compendio de canciones en el que el rock orientado a guitarras asume el rol principal junto a estilos como el soul o el rythm & blues, que se convierten en secundarios de lujo. Este disco es una fiesta de 11 canciones y 35 minutos en el que los invitados son los Stones, Elvis, Ray Charles, The Staples Singers o cualquiera de los artistas citados en párrafos anteriores. Un trabajo que exuda alma, actitud y energía por los cuatro costados y que debería gozarse sin demasiada preocupación por etiquetas o disquisiciones estilísticas.
Nikki Hill - Heavy Hearts, Hard Fists
miércoles, 14 de octubre de 2015
GALERNA SÓNICA
Nunca me he fiado demasiado de los meteorólogos, en realidad, es algo que nos pasa a muchos gijoneses y asturianos en general, los años de ninguneo, inexplicables errores y demás han hecho germinar un cierto sentimiento de antipatía por los hombres y mujeres del tiempo de los medios nacionales. Eso sí, nadie puede culparles por no predecir de los hechos acaecidos en Gijón el ocho de octubre del presente año.
Sobre las diez de la noche una multitud concentrada en la sala Albéniz miraba hacia un escenario como quien contempla un cielo gris plomizo, se barruntaba tormenta, pero no sabíamos hasta qué punto. Pocos minutos después la descarga comenzó con los Sonic Race, sonaron bien ycumplieron con nota el contenido de ir calentando al personal apoyados en su rock recio y referenciado en clásicos como los Stooges o Dead Boys. Todo un chaparrón de vatios y actitud.
Alrededor de las once y veinte se desató el temporal en todo su esplendor, los cinco miembros de la banda comenzaron atacando con un demoledor "Cinderella" que no fue sino el inicio de una ciclogénesis que, como su propio nombre indica, devendría en un ciclón de proporciones bíblicas. Arreció la descarga con estos setentones desgranando un repertorio impecable ante un público absolutamente entregado, así, joyas como "Dirty Robber", "Boss Hoss" o "Have Love Will Travel" se mezclaban con los temas de su último y convincente álbum, nuevos clásicos como "Bad Betty", You Can't Judge A Book By His Cover" o "Be A Woman" se unían a sus personales interpretaciones de canciones ajenas como "Keep A Knockin'" o "Money", por poner dos ejemplos, y nos presentaban a una banda pletórica a la que el paso del tiempo no parece haber mermado, Rob Lind sigue siendo enorme, tanto de estatura como de carisma y destreza con su saxo, Larry Parypa podría hacer enmudecer a más de un guitar hero mucho más joven, Gerry Roslie dando lecciones de rock& roll al piano y voz y una mucho más que eficaz sección rítmica formada por un bestial Ricky Lynn Johnson a la batería y un Freddie Dennis también solvente a la voz.
Una apocalíptica versión de "Psycho" parecía terminar con aquel huracán garagero, pero lo mejor estaba por llegar, comenzaron un glorioso bis con "I Don't Need No Doctor" y para irse eligieron "Strychnine" y "The Witch", que pusieron la sala patas arriba en un glorioso encore final.
Abandonamos la sala asolados por el ciclón Sonics, toda una descarga de cinco fuerzas de la naturaleza contra las que no nos importaría volver a medirnos.
Será cuando ellos quieran.
The Sonics - The Witch (Gijón 2015)
miércoles, 23 de septiembre de 2015
ANTIHÉROES DEL ROCK & ROLL
Modern Kicks son una banda Californiana, más concretamente de San Francisco, que forma parte de esa nueva escena rockera surgida en el estado soleado de la que ya hemos hablado en este espacio en alguna ocasión y que está formada por bandas como Crazy Squeeze o Dr. Boogie, bandas que tienen por bandera el amalgamar estilos como el rock & roll, garage, glam, punk y power pop. Este cuarteto no iba a ser menos y en su único álbum hasta ahora, datado en 2.013 y de título "Rock & Roll Antiheroes" dan rienda suelta a un buen número de variadas influencias como Ramones, NY Dolls, Cheap Trick, Thin Lizzy, Rolling Stones, The Joneses (esos grandes olvidados del glam-punk americano), Dogs D'Amour o Hanoi Rocks. Ese buen gusto a la hora de elegir referencias hace de su disco un ejercicio muy divertido de guitarreos y chulería en el que lo mismo encontramos rock crudo a lo Thin Lizzy en la canción que abre el disco, "Crewin' Up" y su sucesora, "So Many Nights, vigoroso y divertido power pop en "Don't Turn Out The Lights", un trallazo a lo Hanoi Rocks con toques ramonianos en "Price To Pay" y otras reminiscencias punk en temas como "No Stranger", "Sometimes You Know", "All's Fair In Love And War" o la postrera "Riffin' On The Freeway", aparte de contar con una balada acústica, tal vez un poco tópica, de título "Another Girl". Nueve temas para disfrutar toatalmente recomendados para ponerte antes de salir de fiesta o simplemente disfrutar de rock & roll de alta energía.
Aquí os dejo su página en ReverbNation para que os familiaricéis con ellos:
The Modern Kicks
viernes, 18 de septiembre de 2015
RADKEY
La energía postadolescente no tiene parangón en el mundo del rock (y en la vida en general). Unos muchachos entre los 18 y los 21 años armados con sus guitarras y buscando su verdad a base de decibelios y electricidad constituyen una fuerza difícil de superar por cualquier tipo de desastre natural o artefacto de guerra. Esto ha sido así siempre y lo seguirá siendo hasta el fin de los días.
Cuando alguien te conoce tan bien o mejor como te conoces a ti mismo se debe hacer caso a lo que te dice, por eso, cuando mi chica me dijo que había escuchado a un grupo que me iba a gustar, basándose en el axioma arriba manifestado, la curiosidad despertó en mi interior y, como el único lunar que conozco en su criterio es el hecho de haberse juntado conmigo, pensé que esa banda se merecería al menos una escucha, y sí, tenía razón, me gustaron.
Radkey son un trío de muchachos norteamericanos nacidos y criados en St. Joseph, Missouri y escolarizados en casa por sus padres. Dee (guitarra y cantante), Isaiah (bajo) y Solomon (batería) muy pronto demostraron una gran afición a la música que, alentada por su familia, los llevó a formar su propia banda y debutar oficialmente en el festival Afropunk de 2.012 cuando dos de sus componentes ni siquiera eran mayores de edad. Al año siguiente lanzarían dos Ep´s llenos de garage punk urgente y furioso que les llevarían a ganarse la atención de algunos estamentos del rock americano y, tras meses curtiéndose en distintos escenarios, entraron a un estudio para grabar su álbum debut, aparecido hace poco más de un mes y titulado "Dark Black Makeup".
Este trabajo iniciático no suena tan garagero como las grabaciones anteriores, es más, no sería capaz de encasillarlo en un estilo concreto, simplemente suena a rock & roll tocado a mucho volumen y con muy mala hostia, pueden sonar más hard en el tema inicial que da nombre al disco, más garage en temas como "Romance Dawn ", acariciar el punk-pop en "Le Song" o sonar ramonianos (hay un gran parecido entre la voz de Dee y la del añorado Joey) en temas como "Hunger Pain" o "Feed My Brain". En todo caso, este disco palpita con una vibración propia de la bisoñez, la incertidumbre, la ambición y la rabia de la juventud.
Estos Radkey son un grupo muy recomendable como muy recomendable es hacerle caso a tu pareja, sobre todo si es tan sabia y maravillosa como la mía.
Al final, ellas siempre van por delante.
Radkey - Dark Black Makeup
miércoles, 16 de septiembre de 2015
THE CYBORGS: LA REBELIÓN DE LAS MÁQUINAS
¿Os imagináis un bizarro cruce entre Daft Punk, The Black Keys, Robert Johnson y Guadalupe Plata?. Pues más o menos ésa es la descripción idónea para The Cyborgs, un dúo italiano que permanecen ocultos tras pantallas de soldador para alentar un toque futurista a la par que con cierto toque industrial y que se han autonombrado como Cyborg 0 y Cyborg 1. La primera vez que leí sobre ellos me pareció que se trataba de un par de frikis que procuraban ganar una atención por medio de la imagen que su música no iba a poder captar, aún así me decidí a probar a escucharlos y me di cuenta de mi error, la a priori estrafalaria imagen casa muy bien con el dirty blues que impregna sus discos, es cierto que su combinación sazonada con boogie, rock & roll y blues no constituye nada novedoso, y más desde la llegada al estrellato de los Black Keys, ni siquiera su gusto por usar tablas de lavar, sartenes, cubos y otros artefactos como improvisados instrumentos constituye un ejemplo de originalidad, el mismo Tom Waits lo ha hecho en varias canciones y otras bandas como Guadalupe Plata también han adoptado este tipo de utensilios para hacer música. Toda esta combinación de elementos más los teclados combinados con batería de Cyborg 1 da a la producción de The Cyborgs una atmósfera fría y opresiva a la par que con enfoque futurista que nos puede evocar imágenes como las de "Metrópolis" de Fritz Lang o "Blade Runner".
Los Cyborgs han lanzado al mercado cuatro discos, su debut homónimo, publicado en 2011, dos años después llegarían dos nuevos trabajos, el primero (de título "Bios") constituía una compilación de covers de los clásicos del blues que tanto les han influido, temas como "Little Red Rooster" o "You Gotta Move". Tres meses después presentaron "Electric Chair", que ahonda en su estilo maquinario y pantanoso a la vez e incluye una marciana versión del "My Sharona" de The Knack. Su último LP, "Extreme Boogie" ha aparecido este mismo año con una producción más pulida, pero la misma calidad en sus composiciones.
Muy recomendables en su género.
Ladies and gentlemen, The Cyborgs:
The Cyborgs
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