jueves, 12 de marzo de 2015
HATER
Cuenta la leyenda que en 1.993 el sol no se ponía en el reino del grunge, un montón de bandas de carácter independiente que habían nacido con intenciones modestas, editado discos orientados a las minorías y tocado en recintos de poca capacidad, veían ahora cómo, desde Washington a Calcuta, desde Copenhague a Uzzhuaia, a lo largo y ancho de todo el orbe los jóvenes imitaban su forma de vestir, los famosetes se daban de hostias por conseguir pases VIP's para sus conciertos y sus grabaciones habían encandilado a público y radios. Una de las bandas que se encontró en esta tesitura fue Soundgarden, la banda liderada por Chris Cornell, tras llevar grabando desde 1.987 trabajos de una notoriedad más que moderada, se encontró con que el LP "Badmotorfinger", editado casi a la vez que el "Nevermind" de Nirvana, se había convertido en puntero en el Billboard estadounidense así como en listas de todo el mundo, que Guns N' Roses los reclamaban como teloneros de su gira mundial y su presencia en festivales era para ser cabezas de cartel... pero esa es otra historia.
Ben Shepherd, bajista de Soundgarden, era conocido por ser un compositor compulsivo de canciones, esta circunstancia chocaba con el hecho de que Chris Cornell y Kim Thayil componían la mayor parte de las canciones y dejaban muy poco espacio para creaciones ajenas. ¿Cuál era la solución para dar rienda suelta a la obra de Ben Shepherd?. Pues crear un proyecto paralelo.
Para crear su banda Shepherd no fue muy lejos, la batería la ocupó su compañero en Soundgarden Matt Cameron, una de las guitarras para John McBain, el bajo fue cosa de John Waterman, pues Shepherd quería tocar la otra guitarra, y para la voz llamaron a Brian Wood, hermano del malogrado cantante de Mother Love Bone, Andrew Wood. Estos cinco músicos grabaron casi en tiempo record un larga duración titulado "Hater", igual que la banda.
Lo primero que hay que decir del debut de Hater es que no suena a Soundgarden, aunque el disco también esté pasado por el turmix del grunge las referencias a Black Sabbath desaparecen para mostrar unas influencias mucho más sesenteras y ubicadas entre el garage, el proto-punk y la psicodelia. Así, el oscuro sonido de guitarra de Kim Thayil es sustituido por otro mucho más destartalado y desafinado, como se demuestra en el tema que abre el álbum, "Mona Bone Jakon", infeccioso y hermanado con los Stooges e Iggy Pop, el siguiente tema y primer single, "Who Do I Kill", se sumerge en el garage más psicodélico para dar paso a "Tot Finder", un áspero ejercicio guitarrero que recuerda al Neil Young más contundente. "Lion And Lamb", la cuarta canción, nos da una tregua, acústica e hipnótica, recuerda por momentos al "Daughter" de Pearl Jam, "Roadside" es la composición más típicamente grunge, con Wood alcanzando un registro de voz muy parecido al vocalista de Alice In Chains Layne Staley. A continuación llega "Down Undershoe", tirando del cliché grunge de que el vocalista utilice un talkbox, pero con una melodía pop muy luminosa. "Circles" es posiblemente la canción más furiosa y cercana al punk del disco, a continuación vuelve la psicodelia con "Putrid" para que aparezca "Blistered", una cachondada con aires country y tex-mex entre distorsión. El LP termina como empezó, "Sad MCBain" vuelve al guitarreo infeccioso y punkarra para despedir.
Hater fue un proyecto poco ambicioso, un divertimento de vacaciones mientras Soundgarden recargaba pilas (aunque Shepherd firmaría un segundo disco bajo este nombre en 2005), pero eso no impide que este disco sea un muy buen reflejo de lo que se hacía en, probablemente, la última gran época de la música Rock.
Hater - Hater
viernes, 6 de marzo de 2015
CRAZY SQUEEZE
El L.A. al que Loquillo soñaba con viajar cuando molaba ha sido durante muchos años un lugar de peregrinación para quienes soñaban con labrarse una carrera en el mundo del espectáculo, no hablamos solo de los que anhelaban encontrar su espacio en la meca del cine, en el mundo de la música sucedió algo parecido, en la escena sleazy-glam-rock de los ochenta, todo aquel que quisiera formar un grupo o simplemente que sus canciones fuesen atendidas por el mundo discográfico tenía que mudarse a la ciudad de los Clippers. Cierto es que en los noventa la tan cacareada explosión alternativa trajo consigo un nuevo orden en lo que a música rock se refiere y que el epicentro del negocio y la proliferación de músicos pasó al norte de los Estados Unidos, L.A. quedó oscurecido hasta la entrada del siglo XXI en el que las reuniones de todas aquellas bandas que habían triunfado hacía veinte años devolvió la notoriedad a la ciudad californiana. No obstante, aunque la música imperante (siempre visto desde el prisma del rock & roll y derivados) sea el hard rock sleazy, no deberíamos olvidar que también existe una importante cantera de grupos que han llevado ese sonido rockero mas allá, hacia el punk, lo hicieron The Joneses, lo hicieron The Bags y ahora lo hacen Crazy Squeeze.
Crazy Squeeze es un grupo afincado en Hollywood y fundado en 2008 por cuatro músicos con amplio bagaje en la escena underground angelina (lo más relevante es que uno de sus fundadores, Chris B, formó parte de los nunca suficientemente ponderados The Richmond Sluts) que lanzaron un LP en 2012 titulado con el nombre del grupo, un entretenido ejercicio de buen punk rock & roll que paso a desgranaros canción a canción:
01 - All Lies - El LP se inicia con una furiosa pieza de punk rock garagero, muy en la onda Richmond Sluts o Big Midnight.
02 - C'mon n' Dance - Reminiscencias del glam de grupos como Slade aderezado con coros californianos y playeros que parecen sacados de cualquier disco de The Beach Boys.
03 - Sexual Activity Girls - Una pieza urgente, canalla y macarra que me transporta a una hipotética jam-session de los New York Dolls con Billy Idol y Steve Stevens.
04 - Gimme A Kiss - Su título remite inequivocamente a los Dolls y la canción hace lo propio, diversión, reminiscencias sexuales y suciedad rock.
05 - Little Girl- Velocidad y melodía ramonianas.
06 - Something On My Mind - Rock neoyorquino en estado puro, una canción clarísimamente influenciada por Johnny Thunders y sus Heartbreakers.
07 - Terminal Love - Un ejercicio de entretenimiento un poco extraño y, a mi parecer, superfluo. Una melodía muy similar al "Hey, Hey, My, My" de Neil Young acelerado y guitarrero al que al final se le unen los coros de "Knockin' On Heaven's Door". Un tanto desconcertante.
08 - Boys Are Gonna Be Boys - Otra pieza a lo New York Dolls o Hollywood Brats. Rock & Roll intenso y con mucha pluma.
09 - Younger Girl - Un pequeño break entre la energía del disco. Una intro que recuerda a grupos de los cincuenta tipo The Crystals o Ronettes da paso a un medio tiempo suave y evocador de los primeros discos del sleazy angelino.
10 - Outta My Head - Un ejercicio de estilo que mezcla reminiscencias de T. Rex con el punk más clásico.
11 - Nasty - Un rock & roll clásico y acelerado con un piano incendiario y enérgico.
12 - I Need A Witness - ¿Rock Stoniano?. ¿Rock tipo NY Dolls?. Tanto monta...
13 - Crazy Squeeze - La banda cierra el disco haciendo honor a su nombre y tocando la pieza más oscura del álbum, se me vienen a la cabeza nombres como los Testors o Stiv Bators.
En resumen, un trabajo muy entretenido para escuchar tanto con la chupa de cuero como con la boa de plumas y los zapatos de plataforma.
¡Listen, madafacas!.
http://www.reverbnation.com/crazysqueeze
martes, 3 de marzo de 2015
MEMORY MOTEL (A JORDI TARDÁ)
En la madrugada que une la lúbrica y etílica noche del sábado con la mañana del domingo, agorera de la muerte del fin de semana, Jordi Tardá se fue para siempre a causa de una complicación respiratoria que no pudo superar.
Tardá fue uno de esos afortunados que, en la cateta, rancia y gris España de los últimos años del genocida Franco y los primeros de esa burla que fue denominada "la transición" poseía los canales y contactos precisos para tener una sólida educación musical dentro del Rock, un fenómeno que llevaba años creando adeptos en Europa, América y Oceanía, pero que en el estado del caudillo seguía silenciado por razones obvias.
El primer contacto que tuvo Jordi con la música al máximo nivel fue cuando se unió al hoy mítico promotor musical Gay Mercader con el propósito de conseguir que los Rolling Stones dieran en Barcelona su primer concierto en el estado español ya que la banda de Jagger y Richards, a diferencia de otros, se negó a dorarle la píldora a un tirano actuando en su país y propiciando calamitosas estampas con sombreros cordobeses y demás iconos de lo cañí. Tras aquella primera actuación, Tardá y Mercader trabarían una relación con los más grandes que aún ahora perdura.
Jordi Tardá continuó con su bagaje en el mundo de la música aproximándose a la vertiente periodística, escribiendo artículos y crónicas en múltiples medios y con su programa en Catalunya Radio. En este punto me gustaría destacar también a muchos que, al igual que Tardá, fueron claves para el asentamiento del Rock & Roll en suelo español, gente como Oriol Llopis, Jordi Sierra i Fabra, Mariscal Romero, Jesús Ordovás y otros, gente que desde publicaciones como "Vibraciones", "33RPM", "Popular 1" o las páginas de cultura de ciertos periódicos, así como en las emisoras de radio, promoviendo conciertos y creando sellos discográficos, ayudaron a que bandas como Burning, Leño, La Banda Trapera Del Río y otros tantos constituyeran una escena rockera en España, y también acercaron a los grandes popes de la música internacional, que con anterioridad parecían distantes e inaccesibles.
Ha pasado mucho tiempo desde los hechos anteriormente narrados. Ahora nos hallamos en la llamada "época de la información", una era en la que, con un ordenador, móvil, tablet, etc. puedes acceder fácilmente a cualquier músico o banda del mundo, a priori una ventaja, la "cara B" de esta época es que somos bombardeados con cultura de consumo fácil e inmediata, productos hechos para divertir, pero no para pervertir o inventar a pensar. Una época en la que esos infinitos "ellos" que quieren que te cases, tengas niños, que no bebas, que votes A o B, que tus bares favoritos cierren para abrir locales familiares, que seas un armatoste de producción sin mente ni alma, parecen habernos ganado la batalla y la única victoria parcial que nos queda es, de vez en cuando, permitirnos escupirles nuestra rabia y mandarlos a la mierda para demostrarles que jamás conseguirán doblegar nuestros espíritus...
...eso nos lo enseñó el Rock & Roll...
...eso nos lo enseñaron Jordi Tardá y otros tantos.
The Rolling Stones - Satisfaction
martes, 24 de febrero de 2015
ESTRELLAS NEGRAS E INSTINTO ASESINO
Alguien me dijo una vez que todo lo bueno tiene algo malo y en todo lo malo existe una parte buena. El rock & roll, como parte necesaria de la vida, no es impermeable a tal axioma y así decubrimos cóm de las cenizas del despropósito que significaba que una banda girara bajo el nombre de Thin Lizzy años después de la muerte de Phil Lynott ha dado lugar a una buena banda que acaba de lanzar un buen disco.
Corría el año 2010 cuando Scott Gorham, guitarrista clásico de Thin Lizzy, decidió que había llegado la hora de enterrar para siempre a la banda dublinesa, a la que había resucitado en el '96 y con la que había girado de forma discontinua, Gorham reunió a una serie de músicos, encabezados por el vocalista Ricky Warwick, ex-Almighty y ex-marido de la presentadora del mítico "Headbanger's Ball", Vanessa Young, a laotra guitarra se situaría el ex-Alice Cooper y ex-Sammy Haggar, Damon Johnson, del bajo se encargaría el ex- Blue Murder y Ted Nudgent, Marco Mendoza y la batería quedaría para Jimmy De Grasso, con experiencia junto a Ozzy Osbourne, David Lee Roth o White Lion.
En 2013 los Black Star Riders (nombre tomado de la banda de atracadores de un western) sacaron a la luz su primer LP, "All Hell Breaks Loose", un muy buen trabajo de hard-rock con tintes de Thin Lizzy, en el que se incluían temazos como "Bound For Glory", "Hey Judas" o "Someday "Salvation". Asimismo, la banda, que reemplazó a Mendoza por el ex-Ratt Robbie Crane, se embarcó en una mastodóntica gira durante la cual, al estilo de los clásicos del rock, comenzaron a escribir y a grabar el que hoy es su segundo disco.
"The Killer Instinct" es un compendio del hard-rock de los últimos cuarenta años, este hecho no debe sorprender, todos los miembros dela banda proceden de ese mundillo y sería muy difícil que les diese por hacer cualquier otra cosa. El disco comienza de manera continuista respecto a su antecesor, el tema que da título al álbum tiene mucho de Thin Lizzy y supone una estupenda inyección de adrenalina, la siguiente canción "Bullet Blues" nos remonta a la época de Warwick como vocalista de Almighty, agresiva y con un tempo que recuerda a los Mötorhead de finales de los ochenta. La fiesta continúa con "Finest Hour", un inicio lento que va in crescendo y un estribillo melódico, idóneo para entonar en un concierto entre gritos y saltos, la convierten en una de las mejores canciones del disco. "Soldierstown" recuerda en cierta manera al hard-rock más british, con coros que incluso evocan a The Pogues y un gran solo de Gorham.
Tras el clasicismo de "Charlie Gotta Go" y el medio tiempo (bastante predecible, la verdad) de "Blindside", "Trough The Motion" recupera el espíritu Thin Lizzy con ese juego de guitarras que parecen estar entablando un diálogo. "Sex, Gun & Gasoline" nos muestra un acercamiento al sleazy que están practicando bandas de estirpe hard-rockera reunidas en la actualidad, le sigue "Turn In YourArms", continuista frente a su antecesora y cierra el disco la excesivamente larga "You Little Liar", que cambia de velocidad a lo largo de sus siete minutos de duración de forma un tanto desquiciante.
No nos engañemos, "The Killer Intinct" es un trabajo modesto de una banda con vocación modesta, pero también es cierto que con un par de guitarras notables y un puñado de canciones energéticas bien interpretadas, los Black Star Riders merecen ser escuchados y tenidos muy en cuenta.
Black Star Riders - The Killer Instinct
sábado, 21 de febrero de 2015
LA PRIMA DONNA A DESHORAS
Prima Donna molan mucho, pero mucho. Se trata de una banda afincada en California y formada por cinco chicos que conjugan de manera más que eficiente el punk, el glam y el rock & roll. Ecos de David Bowie, Ramones, Sonics, New York Dolls, T.Rex y Black Halos se amalgaman en un sonido fresco y urgente cuyas señas de identidad vienen dadas por los teclados y el saxofón de Aaron Minton.
La banda se formó en el año 2003 al abandonar el vocalista y guitarra Kevin Tyler Preston su anterior grupo, The Skulls, y unirse al anteriormente citado Minton, el guitarra Erik Arcane, el batería David S. Field y el bajista Dany Nyby, su debut discográfico no llegaría hasta dos años después, se trataría de un LP titulado "Kiss Kiss", mal producido, con un sonido bajo, pero que se equilibra con la actitud y electricidad post-adolescente de los cinco muchachos y se convierte en una pieza muy divertida.
El nombre de Prima Donna va cogiendo fuerza paulatinamente y son elegidos por Texas Terri como teloneros de su gira por Estados Unidos y Europa, aparte de tocar como cabezas de cartel en numerosas salas y clubs.
En 2008 Kevin Preston alterna su actividad en Prima Donna con la labor de guitarrista en los Foxboro Hot Tubs, aquel agradable proyecto secreto de los miembros de Green Day, en septiembre de 2008 lanzan su segundo disco, interesantísimo, titulado "After Hours". Al año siguiente pasarán la primavera ejerciendo de teloneros de Eddie & The Hot Rods para después abrir los conciertos de Green Day en su gira europea.
La banda intercala durante un par de años las giras como artista invitado de los autores de "Dookie" con las suyas propias por Europa, cambiando dos veces de bajista, en 2012 lanzan un nuevo LP, bastante bueno, titulado "Bless This Mess".
En la actualidad la banda sigue girando y acaba de lanzar "Nine Lives & Forty-Fives", una recopilación de rarezas formada esencialmente por caras B y versiones.
Personalmente pienso que el mejor disco de estos gamberros californianos es su segunda obra, "After Hours", un disco plagado de buen rollo y canciones rockeras, desde la inicial y stoniana "Soul Stripper" hasta el final con ecos de los Johnny Thunders & The Heartbreakers más sexuales de "Dummy Luv", este "After Hours" constituye un compendio de buenas canciones (ojito también a la garagera "I Don't Want You To Love Me") ideales para escuchar esta noche en cualquier tugurio al calor de unos espirituosos y, es que, modificando un poco la letra de los geniales Burning, "Los fines de semana los hicieron para rockear".
Prima Donna - After Hours
viernes, 13 de febrero de 2015
HOLLYWOOD BRATS
Existe una teoría que dice que todos tenemos un gemelo idéntico en alguna parte del mundo, dicha afirmación se convierte casi en un axioma cuando hablamos del mundo de la música, sobre todo si nos referimos a la dicotomía Gran Bretaña - Estados Unidos, cada grupo relevante de uno de los dos países ha tenido su homólogo al otro lado del charco, lo sabían los Rolling Stones, lo sabía Elvis y también lo supieron los New York Dolls, en un caso realmente sorprendente.
Corría el año 1.971 y, mientras en la ciudad de Nueva York cinco elementos políticamente incorrectos con muchas ganas de marcha formaban una banda llamada New York Dolls por la apariencia andrógina de sus miembros y su afición a travestirse, unos muchachos londinenses se juntaban para dar rienda suelta a su gusto por la música eléctrica de los Rolling Stones, el glam-rock, el rock & roll más clásico, los grupos de la Motown y girl-groups como las Ronettes y las Sangri-Lahs, su apariencia, al igual que la de los Dolls, tenía mucha boa, plumas, purpurina y tacón. Esa banda comenzó llamándose The Queen, pero ante el empuje de la formación de Freddie Mercury y Brian May se cambiaron a Hollywood Brats, quién sabe si motivado por sus émulos neoyorquinos.
Pasó el tiempo y dichos grupos fueron labrándose un nombre en sus respectivas escenas por medio de sus directos repletos de furia y provocación. En 1973 apareció el primer disco de los New york Dolls, llamado igual que la banda; Hollywood Brats también tiraron de homonimia para bautizar su debut discográfico, un muy recomendable disco en el que la suciedad guitarrera de los Stones, la furia provocativa de los Stooges y el Glam con toques sixties se dan la mano para concebir una joya de lo que se posteriormente se denominaría pre-punk.
Este primer disco de la banda londinense posee trallazos rockeros como "Chez Maxime", "Zurich17", "Another School Day", "Southern Belles" o su canción más conocida, "Sick On You", y también cuenta con particularidades como la versión del "Then He Kissed Me" de The Crystals, controvertida en cuanto al sentido homosexual de dicha canción cantada por un hombre, y la tranquila "Drowning Sorrows", que perfectamente podría formar parte de los outtakes de una obra menor delos Stones.
Por desgracia, las semejanzas entre New York Dolls y Hollywood Brats terminan aquí, mientras los moradores de la Gran Manzana continuaron su carrera, fueron internacionalmente reconocidos y ejercieron de influencia para infinidad de bandas a lo largo y ancho de todo el mundo, los ingleses se separaron poco después de la salida de su único disco y su leyenda se diluyó en la marea de los tiempos del rock, llegando alguno de sus miembros a conseguir cierta notoriedad en la escena punk con bandas como The Boys o London SS. Eso sí, resulta curioso saber que durante un par de años los Dolls tuvieron su propio gemelo en otra parte del mundo.
Hollywood Brats - Hollywood Brats
viernes, 6 de febrero de 2015
EL INFLUJO DE HANOI
Pistols, Sabbath, Hendrix, Cream, Stooges, MC5, Velvet Underground, New York Dolls, Beatles... obviamente las generaciones de músicos y fans más jóvenes han añadido a esta lista a grupos más tardíos como Guns N' Roses, Metallica, Nirvana o Pearl Jam, pero hoy voy a hablar de un grupo cuya influencia ha sido más que notoria y muy poco reconocida.
Hanoi Rocks fueron una banda proveniente de la fría Finlandia formada por cinco chicos (Michael Monroe, Andy McCoy, Nasty Suicide, Sami Yaffa y Gyp Casino) que, movidos por una fuerte influencia del Punk, el Glam y el Rock & Roll, se decidieron a mudarse a Estocolmo coincidiendo con el lazamiento de su ópera prima.
El primer trabajo de los Hanoi Rocks, de título "Bangkok Shocks, Saigon Shakes, Hanoi Rocks", es un señor disco desde la inicial y rockera "Tragedy" hasta la postrera "Pretender", un Boogie-Rock lleno de metales y referencias a clásicos como Faces o Bowie, en este genial debut podemos encontrarnos desde el Rock heredero de los Stones y los Dolls, "Stop Cryin'" o "Lost In The City", pasajes de los Ramones más reposados, "Don't You Ever Leave Me", a un Sleazy-Rock que los hermanaría y serviría de influencia para muchas de las bandas que se estaban gestando sobre todo en Los Ángeles, "Cheyenne", "Village Girl" o "11th Street Kids", otras de aire british, "First Timer"y "Walking With My Angel".
Hanoi Rocks tuvieron una accidentada carrera que concluyó en 1.985 cuando fueron incapaces de superar la muerte del sustituto de Casino a la batería, el añorado Razzle, sus miembros siguieron carreras en solitario que conjugaron algún que otro éxito con la inoperancia más absoluta. Posteriormente, en 2002, Monroe y McCoy se deciden a lanzar de nuevo Hanoi Rocks con tres nuevos miembros, lanzaron tres discos y giraron alrededor del mundo, opero ya nada era igual y en 2008 anunciaron el fin de la banda.
Lo que siempre quedará para la posteridad es el hecho de uqe a Hanoi Rocks muchos delos grandes de la música posterior los han reconocido como una banda terriblemente influyente, Guns N' Roses siempre han manifestado su fascinación, que se nota bastante en su sonido, otras bandas como Skid Row, Black Crowes, Green Day o Primal Scream también se han adherido a su legión de fans, Manic Street Preachers reconocen haber consumido su música a la hora de encarar la composición de "Generation Terrorists" e incluso, en el estado español, los propios barricada se manifiestan fans del sonido de sus guitarras y reconocen haber intentado copiarlo en alguna canción.
Recomendables los Hanoi Rocks, mucho.
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