viernes, 31 de octubre de 2014

ARE YOU GONNA BE MY JET?



A principios del siglo XXI se inició una corriente a la que algunos avezados críticos de tendencia modernista llamaron "Nuevo Rock", era una moda iniciada por bandas como Strokes, Franz Ferdinand, Libertines, White Stripes, Interpol,etc. Realmente aquel nuevo Rock no era tan nuevo, pues la mayoría de esas bandas hacían música creada décadas atrás, ni tan Rock, pues gran parte de esas influencias venían del Post-punk y la New Wave y algunos medios relacionaron a esos grupos noveles con el indie.
Entre aquel torrente de guitarras Lo-Fi y teclados se coló el disco de cuatro chicos de Melbourne, los hermanos Cester y dos amigos, que rezumaba esencias de Rock & Roll clásico y resultaba un juguetón y muy sano ejercicio de repertorio guitarrero, el LP se titulaba "Get Born" y la banda era Jet.
"Get Born" no resultará un cambio en la vida de nadie, lo que unía a Jet con otras bandas coetáneas es que los orígenes de su música se hallaban en grupos de épocas pretéritas, pero cuando uno hace un disco que suena a AC/DC, Rolling Stones, The Kinks, Thin Lizzy, Aerosmith, The Who o The Kinks y lo hace bien apuesta a caballo ganador. Desde la urgente y stoniana "Last Chance", pasando por los recuerdos a Kinks de "Get What You Need", el aire a los Who de "Who's Next" de "Cold Hard Bitch" el tufo a Aerosmith de "Get Me Outta Here", los riffs básicos de "RollOver DJ" o "Take It Or Leave It", sin olvidarnos del hit que los encumbró "Are You Gonna Be My Girl", con línea de bajo calcada al "Lust For Life" de La Iguana de Detroit, este "Get Born" constituye un grandísimo ejercicio de Rock de escuela digno de figurar en las colecciones delos fanáticos del genero. Por ponerle un pero diría que sus incursiones beatleianas a loJohn Lennon en "Look What You've Done", "Radio Song", "Lazy Gun" o "Timothy" les acercan a un Brit-Pop que no guarda demasiado parecido con los nueve temas rockeros del disco, así como la balada "Move On", que recuerda al "Wish You Were Here" de Pink Floyd.
Los cincuenta o cien mejores discos de la historia del Rock fueron editados décadas atrás y es obvio que "Get Born" no iba a entrar en esa categoría pero para mí es un disco a tener en cuenta cuando quiero disfrutar de buena música orientada a las guitarras eléctricas.

Jet - Get Born

martes, 28 de octubre de 2014

BOARDWALK EMPIRE: NUCKY ON HEAVEN'S DOOR



Hará cosa de unos años, al cobijo de unos espirituosos, un amigo me comentó que en HBO se había dado forma a un ambicioso experimento de adaptación de una novela en forma de serie que narraría los tiempos de la "Ley seca" en Chicago y el ascenso de los grandes capos mafiosos al poder, además, el gran Martin Scorsese estaba involucrado junto a Terence Winter y Tim Van Patten, conocidos por su trabajo en "Los Soprano", y eso lo hacía aún más atractivo.
Un lunes de octubre en 2010 me puse delante del televisor para ver el estreno de "Boardwalk Empire", un primer capítulo dirigido por Martin Scorsese, que después se limitaría a la producción ejecutiva, de una estética impecable y que comenzaba a mostrar a unos personajes perfectamente definidos.
La serie tiene como epicentro a Nucky Thompson, el tesorero de la por entonces ya decadente Atlantic City ( personaje basado en el político real Lucky Johnson), un personaje de dobleces, un hombre amable y generoso que escondía una faceta ambiciosa y sanguinaria. El papel de Nucky está magistralmente interpretado por Steve Buscemi pero no sería justo dejar sin destacar otras puestas en escena como la de un Stephen Graham que se aleja de todos los papeles escrupulosamente británicos que solía interpretar y concibe un Al Capone impresionante, un gigantesco Michael Kenneth Williams como Chalky White, un gran Shea Whigham en el papel de Eli, hermano de Nucky, también el pujante Michael Shannon como el agente Nelson Van Alden y Vincent Piazza como Charles Lucky Luciano. Mención aparte merecen las dos principales interpretaciones femeninas, Kelly Mac Donald, estupenda en el papel de la recatada pero complicada Margaret y una estupenda Gretchen Mol, que ya era lo único salvable en la adaptación americana de "Life On Mars", que interpreta a Gillian Darmody de manera magistral.
Ha habido quien ha acusado a "Boardwalk Empire" de ser una serie excesivamente lenta y he advertido que esa crítica provenía en gran parte de fans de "Homeland", el otro hype televisivo de aquellos años, si bien es cierto que el desarrollo de la serie de HBO no es de un ritmo vertiginoso, esto viene justificado porque no es un proyecto de acciones sino de personas, "Boardwalk Empire" es un whisky que hay que paladear tranquilamente para ir conociendo los matices de personajes como Gyp Rossetti, Valentine Narcisse, Meyer Lansky, Jimmy Darmody, Richard Harrow o Arthur Rothstein y entrar en su mundo, en sus tribulaciones, grandezas y flaquezas, todo ello acompañado por una exquisita banda sonora que recopila la mejor música americana de los años veinte y treinta. Y lo cierto es que la fórmula de "Boardwalk Empire" ha salido victoriosa porque ha conseguido parir cinco interesantísimas temporadas mientras la marea inicial de "Homeland" ha dejado paso a tres temporadas agónicas de una serie que se ha convertido en una caricatura de sí misma.
Anoche vi el último capítulo de la serie del cual, obviamente, no voy a comentar nada. Solo puedo recomendar encarecidamente este producto de una altísima calidad y asegurar que será una de esas series
a las que se vuelve periódicamente para volver a degustarlas.

The Brianjonestown Massacre - Straight Up And Down (Boardwalk Empire's Opening Theme)

lunes, 27 de octubre de 2014

UN AÑO SIN LOU



Era un día como una película de Oliver Stone, un domingo cualquiera, salía de ver al Sporting claudicar ante Las Palmas en El Molinón, maldiciendo al personaje que ocupaba el banquillo de mi equipo, un cocinero con muchísima pluma y poquísimas aptitudes, fui a dar una vuelta con mi chica para distraerme un poco y templar los ánimos y en el camino de vuelta a casa surgió lo inesperado, puse un momento la radio de mi móvil para escuchar otros partidos y evadirme, dedican un momento a las noticias generales y al final del mini-boletín las palabras de la presentadora me golpean como una bola de demolición, Lou Reed había muerto en Nueva York. Estupefacción, asombro, perplejidad, me quedé paralizado en medio de la calle, sí, su estado de salud llevaba mucho tiempo sin ser bueno, pero hablábamos de un tipo que había sobrevivido a sobredosis y síndromes de abstinencia, que había esquivado el SIDA cuando tenía todas las papeletas para haberlo cogido, a alguien que siempre había estado allí y siempre, al menos era mi ingenua suposición, siempre estaría.
Busqué en las emisoras musicales y me encontré con que Radio 3 ya se había hecho eco de la noticia y estaban improvisando un pequeño homenaje, en ese momento comenzó a sonar "Satellite Of Love" y algo se desató dentro de mí, tuve que sentarme en las escaleras de una plazoleta y me asaltaron los recuerdos de una vieja cinta virgen Philips blanca y azul desvirgada por "Transformer" y "The River" de Springsteen, de leer apasionadamente la historia de Jim y Caroline en "Berlin" en las letras del disco, del fabuloso vídeo de "Dirty Boulevard" y el grandioso y para mí místico concierto de Santiago. Juraría que hasta se me humedecieron los ojos.
Yo me sentía muy cercano a Lou Reed sin compartir excesivas cosas con él, quizá solo el amor por las cazadoras de cuero, yo no compartía su aperturismo sexual ni he probado nunca las denominadas drogas duras, disto mucho de ser uno de esos lúgubres y decadentes personajes de los que habla en sus canciones, mi vínculo con Lou venía de mi identificación con su manera de esconder sus flaquezas y debilidades tanto musicales como personales, de mostrarse duro y áspero ante el temor a los demás y sus comportamientos hacia él, que es algo que yo también he utilizado en ocasiones.
En fin, que aquella oscura tarde de domingo el mundo se quedó sin el cantautor de la sordidez, el ángel de cuero al que cantaba Ramoncín, el tipo que escribió "Connie Island Baby", una de las mejores canciones de amor que se hayan hecho nunca, además dedicada a un travesti. Su mujer dice que murió apaciblemente mientras hacía Tai-Chi, quizá el final idóneo para alguien cuya vida fue un auténtico vértigo.
El mundo en su año uno después de Lou Reed sigue siendo básicamente el mismo, un lugar desapacible y corrupto en el que vivir se está convirtiendo en una auténtica peregrinación por el lado más salvaje y oscuro del comportamiento humano, pero al menos sé que hasta el día en que la naturaleza dicte mi final estaré acompañado por las canciones de este genio.
Gracias por todo, Lou.

Lou Reed - This Magic Moment

viernes, 24 de octubre de 2014

BRAND NEW HATE: HANGOVER & OVER



Los seres humanos a veces somos tan territoriales y pendencieros que podemos pasarnos la vida entera ignorando a nuestro vecino más próximo y ninguneando sus bondades. Esto mismo lleva sucediendo en el terreno musical entre Francia y España desde que los cantantes de canción ligera  y cantautores franceses fueron sustituidos por émulos patrios como Raphael o Joan Manuel Serrat y en el terreno del Rock la historia es prácticamente la misma, gente como Johnny Halliday, Telèphone, Zabriskie Point, Sonic Angels o Les Wampas han permanecido ocultos para el público  español al igual que los grupos estatales han sido prácticamente desconocidos en el país vecino, aparte de ciertos grupos radicales en el País Vasco-Francés. Si bien es obvio que el idioma ha sido un punto de separación importante, no es menos cierto que en ambos países ha habido grupos que cantaban en inglés y aún así no han sido capaces de tirar abajo esa barrera.
Brand New Hate son una banda proveniente de Saint-Étienne que deben su nombre al título de una canción de los suecos Backyard Babies, el grupo formado por Daddy O'Velvet a la voz y guitarra, Huby Love a la otra guitarra, Kid Subtitle al bajo y Lorenzo a la batería comenzó facturando un Rock muy agresivo cercano al Punk que los hermanaba con los propios Backyard, Hellacopters o los New York Dolls más cabreados, buena muestra de todo esto es su primer disco "Guitar Junkies" que data de 2.009.
Tras unos años girando y lanzando EP's los Brand New Hate han lanzado un nuevo LP de título "Hangover & Over" en el que las influencias más Hard y abrasivas dejan paso a una evolución basada en un enfoque más Glam y canalla de las canciones. La influencia de los Dolls menos ruidosos y más stonianos está presente en casi todas las canciones y se hace patente en "Feelin' Bad feels Good", que se encarga de abrir el disco. Otras grandes influencias a destacar son bandas de Glam-Punk-Rock como Hanoi Rocks y su cantante Michael Monroe o Dogs D'Amour (incuestionable las reminiscencias de las dos bandas en la festiva "Luv Machine"), no obstante, la influencia del Rock & Roll más clásico también aparece con homenajes a los riffs de Chuck Berry en "Loose Your Teeth" o "Sinners And Preachers" y la espectacular "Slow Down (And Do The Duck)", donde Daddy suena como una mezcla de Little Richard y Michael Monroe bajo un insinuante saxo y un final salvaje y garagero. También hay hueco para las influencias de los más grandes, losRollingStones, en "Hoochie Coochie Baby" y "I Need A Hand", ambas de riffs muy marcados y piano honky-tonk. "Anaconda S.S." nos remite a Ramones y al "Raw Power" de los Stooges mientras "Scream, Girl, Scream" estodo un ejercicio de Rock neoyorquino al estilo drogadicto y canalla de Johnny Thunders. El disco toca a su fin con "A Band On The Go", más que una canción un batiburrillo de caprichosidades que rinde homenaje al "Rock N' Roll Radio" de Ramones y el " I Love Rock N' Roll" de Joan Jett & The Blackhearts con Daddy cantando sus estribillos.
Un disco muy divertido, ideal para pinchar una noche de sábado para auténticos amantes del buen Rock & Roll y desfasar entre alcohol y electricidad.

Brand New Hate - Sinners & Preachers


jueves, 23 de octubre de 2014

THE QUIREBOYS AT 30



Esta historia, como tantas otras, comienza con un viaje en busca de un sueño, el que hizo en 1984 un jovencísimo Jonathan Gray, más conocido como Spike, desde su Newcastle natal hasta Londres con el fin de convertirse en un vocalista de Rock, en la capital de la Gran Bretaña aquel jovenzuelo se topó con otro oriundo de la ciudad de los Geordies, de nombre Guy Bailey, y decidieron compartir apartamento aparte de montar un grupo musical, aunque comenzaron llamándose The Queerboys pronto se dieron cuenta de que con esa nomenclatura no llegarían muy lejos y se convirtieron en The Quireboys. Fueron años de mucho tocar en bares, de telonear a bandas modestas y grabar maquetas hasta que en 1.989 cogen la escapada buena, una de sus maquetas es escuchada por miembros de Guns N' Roses que les ofrecen telonearlos en el Hammersmith Odeon y el single "7 O'clock" que inauguraba su contrato con Universal se mete en el Top 40. El siguiente paso es adentrarse en el primer mundo musical, Sharon Osbourne pasa a ejercer de mánager (¿?) y el grupo lanza su primer larga duración "A Bit Of What You Fancy" con una muy buena acogida en Gran Bretaña, no en vano la banda recogía la mejor esencia del Rock surgido en las islas (Stones, Faces, Bowie) y Spike era con diferencia el mejor de toda aquella hornada de vocalistas rockeros ingleses que soñaban con convertirse en el nuevo Rod Stewart. Tras cambiar de guitarrista rítimico al no encajar musicalmente el ínclito Ginger, del cual hablaremos otro día, la banda se embarcó en un maratoniano tour por el Reino Unido para después cruzar el charco a la conquista de los E.E.U.U. (donde son conocidos como The London Quireboys al existir ya unos Quireboys americanos), allí dieron varios conciertos en locales de aforo mediano y telonearon a estrellas como Iggy Pop, The Cramps o L.A. Guns, de vuelta a su país también abrieron para los Stones en Newcastle y participaron en el Monsters Of Rock '92 en Donnington Park junto a gente como Aerosmith, Poison o sus amigos de Thunder. Esta mastodóntica gira lleva a que su segundo disco "Bitter, Sweet & Twisted" no acabe de ver la luz hasta el '93, para entonces el panorama del Rock había cambiado y el Grunge copaba la atención del público, la atención prestada al disco fue nula, pero Axl Rose, gran fan del grupo (y que ignoraba que Slash soñaba con meter a Spike de vocalista de los Guns y expulsar al pelirrojo), les propone ser los teloneros de su gira europea. Tras esta gira los Quireboys deciden dejarlo durante un tiempo juntándose únicamente en el '97 para unos pocos conciertos debidos a la reedición de sus dos álbumes.
En 2001,con el amaine de la tormenta alternativa, Spike y Guy Griffin, guitarra rítmica, deciden volver a formar The Quireboys y, tras incorporar músicos nuevos, graban un nuevo LP, "This Is Rock n' Roll", con muy buenos temas pero que pasó bastante desapercibido. Los dos amigos deciden que TheQuireboys seguirán existiendo pero se tomarán temporadas más largas para dar rienda suelta a otros proyectos de sus componentes, mientras irán apareciendo algunos discos en directo,el fuerte de la banda. Su siguiente trabajo no aparecerá hasta 2.008, "Homewreckers & Heartbreakers", y temas como "Mona Lisa Smiles" captan la atención de un mayor número de fans. En 2013 aparece "Beautiful Curse", salen de gira y vienen a Gijón para dar un conciertazo absolutamente tremebundo. No muchos meses después lanzan "Black Eyed Sons", su último disco hasta la fecha que no es sino otra gran dosis de ese festivo, etílico y feroz Rock And Roll que mezcla  alguna novedad con sus grandes éxitos en vivo
Si de verdad os gusta el Rock y entre vuestras escuchas suelen estar Stones, Faces, Black Crowes, Diamond Dogs, Dogs D'Amour, Thunder o Aerosmith, dales una oportunidad a Quireboys, no te arrepentirás.

The Quireboys - 7 O'clock

martes, 21 de octubre de 2014

I'M NOT GONNA GO YOUR WAY



Lenny Kravitz nunca ha tenido los favores del público más netamente rockero, no se ve a auténticos amantes del Rock comprando sus discos, poniéndose sus camisetas o pinchando su música en bares rockeros de verdad. Los contundentes riffs de alguno de sus temas y sus colaboraciones con Guns N' Roses, alguno de sus miembros en solitario o su incursión en el disco de homenaje a Kiss han pesado mucho menos que factores como que la mayoría de sus discos más contundentes no pasen de ser una burda imitación del gran Jimi Hendrix, que sus baladas sean un tanto edulcoradas o sus incursiones en la prensa del corazón. El músico de color decidió hace un par de discos alejarse de ese Rock setentero que había practicado en discos como "Are You Gonna Go My Way" o "Mama Said" para ir acercándose más al Funk y el Soul y el resultado ha sido parecido, éxito masivo entre el público más convencional y recelo entre los fans del estilo.
Este "Strut" continúa la onda de sus dos discos anteriores, menos Hendrix y más acercarse a músicos como Chic, Prince u Otis Redding en el mejor de los casos y a Pharrell Williams en el peor.
El disco podría diferenciarse claramente en tres partes, a saber, la primera sería la parte Funk, que se inicia con "Sex", una composición que recuerda al Prince de"Alphabet Street", continuaría con el single "The Chamber", en la que Kravitz se decide a cantar como Seal con funestos resultados al intentar alcanzar las notas más altas, la cuarta canción, "New York City" evoca a Chic y aporta un poco más de elegancia que sus compañeras de subgrupo, cierran este resumen "Strut", que vuelve a las influencias Prince, y "Frankenstein", que serviría de enlace con el siguiente bloque, ya que las guitarras Funk se unen a un coro de Gospel y a cierto toque Soul, aunque aún peor resulta el tema que cierra el álbum, "Can't Stop Thinking Of You", Una suerte de mezcla Funk R&B que parece salida del catálogo del latoso y abominable Pharrel Williams. El Soul acapara la segunda subdivisión de "Strut", en forma de baladas como "The Pleasure And The Pain", "I Never Want To Let You Down" o "Ooooh, Baby, Baby", intentos frustrados de emular a Otis Redding, . El tercer bloque sería aquel en el que las canciones toman cuerpo de Rock y recuerdan al Lenny Kravitz de los primeros años, "Dirty White Boots" nos presenta un riff muy básico sobre un medio tiempo, "She's A Beast" es una balada muy Kravitz, hermanada con antiguas composiciones lentas como "Let Love Rule" o "Can't Get You Out Of My Mind", "I'm A Believer" es una divertida canción Pop-Rock y "Sweet Gritchey Rose" retoma el gusto de Lenny por mimetizarse con Jimi Hendrix, esta canción podría haber estado incluida perfectamente en "Are You Gonna Go My Way".
Como dato positivo hay que alabar la producción de Kravitz, mucho más que aceptable y que acerca las canciones a sus influencias más de lo que lo hace su voz.
En unos años en los que han aparecido artistas como Curtis Harding o Benjamin Booker, que sí consiguen hacer muy buenos discos conjugando el  Rock con la música negra, Lenny debería darse cuenta que lo suyo no es ser un músico de estilo sino un creador de hit singles, y a eso debería dedicarse.

Lenny Kravitz - I'm A Believer

lunes, 20 de octubre de 2014

EL FIN DE LOS AULLIDOS REBELDES



Billy Idol siempre me ha parecido un personaje minusvalorado en el mundo del Rock, creo que un personaje con un magnetismo físico y una grandísima aptitud como frontman, poseedor además de muy buenas canciones que conjugaban la dureza heredada de su época Punk en Generation X con estribillos fáciles y directos debería haber conseguido un éxito mucho más masivo. No fue así y tras un flojísimo disco tiulado "Cyberpunk" Billy inició una cuesta abajo que le sumió en el olvido del gran público y no volvió a publicar nuevo material hasta 2005 pero "Devil's Playground" resultó ser una nueva decepción.
A finales del verano 2014 el británico anunció al mundo que lanzaba un nuevo disco coincidiendo con la publicación de sus memorias, para este disco recuperaba a su mano derecha en los días de vino  y rosas, el guitarra Steve Stevens. El LP, de título "Kings & Queen Of The Underground" sale mañana al mercado pero yo ya he tenido la oportunidad de escucharlo y aquí está mi veredicto:
En este disco proliferan los medios tiempos, desde que Billy versionó el "Don't You Forget About Me" de Simple Minds para su recopilatorio parece haberle cogido gusto a este tipo de canción y es algo que se repite durante más de un corte de este álbum, lo cual lo convierte en excesivamente monótono, desde la inicial "Bitter Pill", saturada de teclados y con la típica y tópica letra de "Llegué a lo más bajo, pero aquí estoy, he vuelto" pasando por la soporífera "Save Me Now", "One Breath Away", "Eyes Wide Shut" o "Nothing To Fear", estas canciones parecen canciones compuestas para la banda sonora de cualquier culebrón o película para adolescentes de los ochenta o primeros noventa, repitiendo efectos tan trasnochados como la caja de ritmos o el eco en los estribillos. Por desgracia la cosa empeora con la canción que da título al disco, un fallido intento de balada épica con un principio planchado al de"Stairway To Heaven" que se queda en nada, más nociva aún es "Love And Glory", basta con decir que la melodía es un plagio del "With Or Without You" de los infames U2.
La única luz entre tanta sombra la aportan tres canciones, "Postcards From The Past", que hace honor a su título y recupera (aunque solo en parte) la energía del Billy Idol canalla de "Rebel Yell" o "Dancing With Myself", con un buen solo de Steve Stevens. "Ghosts In My Guitar" es un nuevo medio tiempo aunquemuy alejado de los anteriormente citado, de nuevo un buen trabajo de Stevens en una canción que conjuga muy bien la guitarra acústica con la eléctrica y en el que un Billy cantando con una voz más oscura delo normal añade un buen punto de lirismo. "Whiskey Pills" cierra este trabajo de forma acelerada, con unas líneas de bajo muy Punk, parece que el bueno de Billy se hubiera acordado de sus orígenes a última hora.
Me duele mucho decir esto porque, como he comentado antes, considero a Idol uno de los grandes y he disfrutado mucho de sus discos de los ochenta pero pienso sinceramente que este disco en general no hay por dónde cogerlo y que resulta mucho más interesante verle de gira tocando sus clásicos de siempre que pariendo canciones que no están a la altura.
Lo siento, Billy.

Billy Idol - Postcards From The Past